martes, 20 de enero de 2009

Crónica de un hallazgo

El que busca, lo encuentra. Pero hay maneras y maneras…

Hubo un día en que decidí que la ociosidad en la cual vivía inmerso no era una buena perspectiva para nadie (aunque podría sentarme a discutirlo) y concreté mi inscripción como ingresante a la carrera de licenciatura en turismo, aunque a los pocos segundos de haber tomado ese rumbo de vida lamenté las horas de sueño y modorra que ya no tendría. A rigor de verdad, lo único que cambié fue la posición, ya que en la universidad hubo algunas clases que competían en efectos soporíferos con el Melatol o el Prozac… Pero no nos desviemos del tema principal, quedémonos con la mente tratando de recrear este momento, un último intento de la lucha del hombre (fracasada por cierto) por detener el paso del tiempo, un individuo ya iniciado en la vida mezclado entre una muchedumbre de jóvenes que apenas abandonaba la adolescencia.

En ese escenario se dio comienzo al curso de ingreso, un dechado de pedagogía tercermundista de tres semanas de duración, con matices varios de bibliografía novedosa y mucho gasto innecesario de dinero. Rápidamente, el instinto de conservación de la raza hizo que los especimenes similares se agruparan, evitando así el peligro que entraña el distinto. A pesar del esfuerzo genuino de los coordinadores al momento de organizar pequeñas actividades lúdicas de presentación, los tímidos seguían siendo tímidos y los más extrovertidos copaban la escena.

En cuanto al curso en sí, había cuatro comisiones en distintos horarios y lugares, cada uno con su grupo de docentes con la responsabilidad de enmendar todas las falencias educativas de doce años de sistema educativo en nueve encuentros de tres horas. Desde una guía de lectura que tenía una lista interminable de preguntas hasta un capítulo de Cortázar (¿ubican a los Cronopios y a los Famas?) fueron desafíos incuestionables; desde una charla con los futuros profesores hasta la redacción de un artículo fueron escollos a superar. En medio de todo eso estaban Carlos y Patricia, dos voluntariosos con alma de remeros; es que nuestra comisión era bastante lamentable y los chicos le ponían mucha pila. Hasta un poema de Lugones nos leyeron para aclarar una frase…

La cuestión se encamina un día en que, luego del repetitivo “Soy Fulano, tengo X años y soy de Tal lado” y el fin de los juegos, cruzo mi trayecto de vuelta a casa con Carlos, quien también regresaba caminando al centro de la ciudad. Desde la facultad de turismo hasta la salida de la universidad son aproximadamente cuatrocientos metros en los cuales al mediodía de un verano cualquiera se te abrasan los sesos en cuestión de segundos ya que la sombra brilla por su ausencia. En ese recorrido resumí mi desde ya breve historia y al cabo de eso, él me pidió si no le enviaba una reseña de mis vastas habilidades y experiencias. Cómo no, fue mi respuesta, apurando el paso hacia el ciber.

Resultado de eso, pasadas tres semanas, fueron dos llamados para sendas entrevistas. Y de allí un nuevo llamado para concretar mi flamante incorporación al staff de una agencia mayorista del rubro que me compete, aunque debo reconocer mi más absoluto desconocimiento del ámbito de las reservas, tal vez me sea conocida la teoría pero eso son dos mangos aparte. Cabe resaltar que las personas consultadas para obtener mayor información sobre mi persona han sabido mentir convenientemente aumentando mi nivel a primo segundo del hijo de dios, haciendo imposible la tarea de no contratarme.

Esto recién empieza y yo soy un tipo honrado: si alguien reclama, soy capaz de devolverle lo que encontré y dedicarme a hacer trencitas hawaianas en la plazoleta de El Bolsón. Este hallazgo no hizo más que confirmar una frase que escuché varias miles de veces desde que dije que me venía “para el sur”, aunque el resultado se me demoró bastante. Si alguien decide venirse, no haga nada de lo que yo hice. No es buena idea. Mejor quédese donde está, para qué molestarse. Además, todos los puestos ya están ocupados y no hay nadie a punto de jubilarse (aunque no puedo asegurar que no estén planeando liquidar a algún otro docente).

Ah, otra cosa. Además de honrado soy agradecido. Flor de botella se va a ligar Carlitos. Se la merece.

11 comentarios:

  1. Hola! volví. Ya me voy a poner al día.
    Besos mon ami

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  2. FAAAAAAAAAAAAA!!! Cuanta data de como sobrevivir en el Sur.
    La vida rara Etienne, uno jamás sabe por donde va a saltar la liebre.
    Te felicito, hacé como yo cuando fui el encargado de una sucursal de Camiones de Carga y no sabia un cazzo del tema, (duré 8 años) cuando te pregunten como andás contestá: "bien todavia no se dieron cuenta".
    Abrazo

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  3. ja! miramelo vos a ettiene, miramelo!

    así se hace, la parla es fundamental para la supervivencia.

    Lo felicito!

    PRIIIIIIIIIIIIIII

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  4. Como? Y eso de que "Alli donde fueres, haz lo que vieres"?
    Cuando yo me vaya al sur, ya me voy a ocupar de conseguirme mi puestito jerárquico, invocando al primo segundo del hijo de dios,o sea, a vos!
    Cuack!

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  5. Julia, se le extraña a usted y a sus historias!
    Bienvenue!

    Lux, esa es la actitud, si no se sabe que no se note, capaz que se llega a jefe y todo...
    Abrazos!

    Sweet, preciosa, ya sé que la parla lo es todo aunque a veces tiendo a creer que es demasiado bueno todo esto... Ya se me va a pasar!
    Besos!

    Tildi, invoque y será escuchada. Si da tono de ocupado, deje su mensaje!
    Besos!!

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  6. El 1/3 estoy en el Bolsón, te ayudo a hacer trencitas!!

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  7. Che, si vas a hacer trenzas al Bolsón, me avisás?
    Beso!

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  8. cuando te pongas a hacer trencitas mandame un mail, que voy hasta allá a hacerme una.

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  9. para mí que se dice "en rigor de verdad" o "a decir verdad"

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  10. Etienne veni que te el post que acabo de subir te lo dediqué.
    Abrazo

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  11. Ana, sabiendo que vas a estar, en el stand va a haber un cartelito esperándote (y una trencita sin cargo)
    Besos!

    Limada, voy a ir a hacer trencitas y a visitar la cascada del Hoyo.
    Nos vemos!

    Perseguida, te puedo hacer descuento blogger...
    Besos!

    Horacio, se puede chequear pero me parece que se ha deformado con el uso coloquial y así está bien escrita.
    Saludos!

    Lux, ya estoy yendo para allá...
    Gracias!!

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